mércores, 19 de outubro de 2011

** Seres únicos con raíces de números primos


SANXENXO. Julio Torres

Es curioso comprobar como muchas veces escuchamos decir: "eres únic@". En realidad es una obviedad obvia, tan evidente como esta doble adjetivación. Es como decir que un día nacemos y algún día moriremos. De perogrullo evidente. Todos y todas somos únic@s. No hay nadie igual, por muy bueno o muy malo que sea. No hay dos personas exactamente iguales, idénticas en todo, absolutamente en todo. De aí que todos, seamos únic@s. Números primos no divisibles por otros,

Cada persona es un mundo, con sus virtudes y sus defectos. Y como bien dice Beatriz Luengo en su último disco: "Como tú no hay dos", aunque en este contexto lo que pretende decir la cantante es que hay que querer pero también quererse como persona. Muchas veces no se aprecia el verdadero valor de un hombre o de una mujer. Y como siempre se suele decir sólo se echa en falta cuando ya no está, ni puede estarlo. Cuando muere. Debemos aprender a valorar lo que somos y a los que tenemos porque como ellos no hay dos. Y, como ya dije, las personas son únicas y la verdad es de perogrullo, su contenido, su interior, reviste unha connotación más allá de lo puramente obvio.

Para tod@s, especialmente para aquell@s que lo están pasando mal va dedicado esta canción de Beatriz Luengo. Porque toda la gente tiene un valor incalculable que no se puede medir, pero que está ahí. Y muchas veces no se ve. No está de más recordarlo y saber apreciarlo. No es sólo cuestión de ver los defectos sino que hay que ver las virtudes...

Es un tema del que se podría hablar largo y abrir un debate filosófico-vivencial. ¿Es igual ser único que ser auténtico? Personalmente pienso que no. Uno es implícito de la persona y otra de la forma de ser y de la personalidad. Hoy no estoy muy inspirado, me váis a perdonar, pero -como siempre- invitad@s estáis a abrirlo aquí, o en el face. Recordad que tenemos nueva página. Las personas que eráis miembros del antiguo grupo debéis daros de alta en este enlace, y, arriba de todo, al lado del nombre de esta nueva página de A Lareira Máxica en el face presionar el "Me Gusta".
Nueva Página de A Lareira Máxica en Facebook

Un placer teneros como seguidores. De corazón, muchas gracias a todas y todos!!!

xoves, 13 de outubro de 2011

** Que rabia da cando.....Orgasm: el clon


COMPOSTELA. Alvariño


Aviso: como Julio no escribe nada, existe el riesgo de que esta Lareira Máxica se vaya transformando en la Lareira de la señorita Pepis.

Bueno, al tema, estoy indignada. ¿Escribo un qué rabia? Sí. ¡Qué rabia me da la jeta de algunos comerciantes desaprensivos! Ya os conté en la anterior entrada que tengo una brocha de colorete con los pelitos más duros que las púas de un erizo cabreado. A este tipo de brocha le va bien un colorete hecho a su medida. Nada mejor que un colorete de Bourjois, bonitos si, pero con la fama, merecida, de ponerse más duros que una piedra. O sea, están hechos a la medida de mi brocha-lija. No sé si sabréis, los chicos seguramente no, que existe un colorete muy famoso y deseado por las féminas, el Orgasm de Nars. Sí, lo que es el marketing...

Los estupendos coloretes de Nars de baratos tienen poco y no son fáciles de conseguir en España, menos mal que las marcas más asequibles se dedican a clonar de todo.

Un clon barato del Orgasm de Nars es el Lilas D'or de Bourjois. Total, que el otro día entré en una perfumería, una de tantas, una de muchas, dispuesta a hacerme con el clon, algo es algo, y a falta de pan..., del famoso Orgasm. Si algo hay que reconocerle a Bourjois es que tiene variedad de tonos de colorete, lo malo es que algunos estaban agotados, entre ellos el Lilas D'or, que es número 33. Por la visto, la crisis debe fulminar el deseo y claro, hay que recurrir al potingue para alegrar la cara. La dependienta me dijo quelo iban a reponer durante la semana y como no tenían el precio marcado me lo consultó en la caja. No llegaba a los 9 euros, 8 y pico.

Está mañana tuve que hacer unos recados y me encontré con otra perfumería de la misma cadena, hay muchas por ahí. Estamos hablando de una semana de diferencia y de dos perfumerías en dos localidades diferentes dentro del mismo ayuntamiento. Entro, busco el stand de Bourjois y allí está, el Lilas D'or esperándome. Tiro para la caja pitando que llevo prisa. Con todo, compruebo que el colorete esté precintado que paso de cosméticos toqueteados y guarrindongos. Ok, todo bien.
-11,75
-¿Perdón?
-11,75
De qué van, es posible que un producto suba ¡3 euros! en una semana. ¿Cotizan los coloretes Bourjois en bolsa y no me he enterado?
No lo compré, paso de contribuir a la escalada de la inflacción.

luns, 19 de setembro de 2011

** La cabra


COMPOSTELA. Alvariño

Colaboradora de A Lareira Máxica



-Houston, tenemos un problema con...el pelo de la cabra.

Os preguntaréis qué tengo en contra del ganado caprino. En principio, nada. Pero, como la vida no deja de sorprenderme, cosa que me desconcierta un poco, pero que cada día me gusta más, os diré que mis problemas con este colectivo cornudo empezaron por culpa de una araña. Lo que es la vida. Llegados a este punto, pensaréis que el sol hace estragos en las neuronas. No penséis tanto y seguid leyendo. A finales de mayo me picó una araña. Tranquilos, sobreviví. Sobreviví pero la araña aquella debía tener muy mala baba y peor veneno. Consignas: siempre hay que enfrentarse a una araña debidamente armado, nada de botes vacíos de Mistol; siempre hay que atacarlas con un golpe certero, nada de tentativas miedicas e indecisas. Una araña enfurecida es lo peor que hay.

En el hospital, en vez de un antídoto, como sería lógico, me recetaron el Augmentine, y entre el veneno de la bicha y los antibióticos me quedé hecha un completo asquito. Para remediar mi aspecto no tuve más remedio que recurrir a chapa y pintura. Como seguramente sabéis, hay tareas que exigen buenas herramientas y me pareció que mi vieja, viejísima, brocha de colorete estaba llegando llegado al final de se vida útil. No me quejo, debe llevar conmigo unos 20 años. Es que antes las cosas duraban mucho más.

La crisis, esta puñetera crisis, me ha vuelto ahorradora. La crisis y la vida. Todo lo que nos pasa, absolutamente todo, nos va moldeando el alma. Indagué un poco y descubrí que una buena brocha de colorete, de Mac o de Bobbi Brown, costaba unos 40 euros. Me parecieron caras, sabiendo que, aunque el producto en si mismo sea estupendo, la triste realidad es que es que las han fabricado en Asia por cuatro perras. Total, que me decanté por una opción más asequible, low cost, 10 euros, fabricada por Beter.

-Por beeeeter, por beeeeeter.
-como diría la cabra.
Se trata de una Beter Elite Blusher Brush, de pelo de cabra, envasada en un blister de plástico que impedía toqueteos varios.

Que decepción más grande, el pelo de la brocha es idéntico a la barba de cuatro días de un amigo mío. Como una rosa es una rosa, y 10 euros son 10 euros, volví a indagar en la red y gracias a una de mis gurús favoritas, Drusilada (drusiladamakeup.blogspot.com/), me enteré de que una mascarilla podía hacer milagros en los “pelos- púa” de ciertas brochas de maquillaje. A la mía le puse lo primero que encontré en el mueble del baño, el acondicionador Thermal Recovery de Tresemmé, y ha mejorado muy ligeramente. La verdad, no sé que hacer con ella. Menos mal que ahora, gracias al condicionamiento clásico, me evoca una sonrisa.

mércores, 24 de agosto de 2011

** Oda ó lapis


SANXENXO. Julio Torres



Ó grito de: ¡¡¡profeee vou afiar o lapis!!!! levantabámonos axilmente do pupitre escolar e íamos quitarlle punta á nosa máquina de escribir na tenra e lonxana infancia, ó tempo que aproveitabamos para tomarnos un respiro. O lapis constituía un elemento primordial nos estuches escolares d@s cativ@s. O outro día volteille quitar punta a un lapis nº 2, o mítico nº2, coa seu círculo vermello coroando o insigne obxecto.

Cando xa che deixaban escribir “a boli” avanzabas un paso máis, mesmo parecía que cumpriras os tan ansiados 18 anos e o bolígrafo constituíra o elmento de transición da nenez á idade adulta. Ter boli e, sobre todo, escribir con el, era como ter moto en lugar de bicicleta, ou ter coche en lugar de moto, ou...

Seguramente hoxe @s cativ@s seguen usando o lapis, pero non tardan tanto tempo en dar ó salto ó líquido elemento derivado do petróleo. Non. Quizais sexa distinto o uso que lle conqueriamos hai uns anos ó actual. Pero voltemos ó lapis.

A afirmación exclamativa -outras veces reconvertida en interrogativa- con que iniciaba esta oda ó lápis repetíase nas mentes inquedas de moitos nenos e nenas dos 70 ou 80. Coa disculpa de afiar o trebello de madeira, iniciábase todo un ritual socializador de camiño á papeleira, lugar onde esmorecían as capas que o recubrían ata que afloraba a famosa punta do lapis. A papeleira era para @s nen@s o que un bar para os maiores. Nela aproveitábase para repasar a fin de semana, o recreo, e contar as máis variadas peripecias, namentres ó fondo seguía a clase como se o mundo vivise dúas realidades paralelas nun mesmo espacio físico. ¡¡Se os afilalápises falaran!!

Ir afiar o lapis esixía toda unha estratexia mínimante coidada: primeiro a de obter o permiso d@ profe, ser un máximo de dúas-tres persoas (dependía d@ profesor/a de turno), non dilatarse en exceso no curruncho da papeleira e, sobre todo, non falar moi alto, pois do contrario a volta ó pupitre era seguro, tiveras ou non a punta afiada. Incluso existía o risco de ser castigado mirando “pa parede” se falabas moito ou facías algunha trastada. Tanta era a importancia do lapis como elemento dinamizador entre @s cativ@s que eran moitos @s que se osaban falsear a saúde física do lapis e en troques de quitarlle unha punta, máis ben facían un playback con “afila” de por medio, aínda a risco de ser pillados. Eran os albores do play-back musical...

Sobre o lapis podería escribir moito. Sen ir máis lonxe no tocante ós distintos tipos de punta e, incluso, sobre os diferentes “afilas”, aínda que un modelo predominaba sobre os restantes. Daquela, coma hoxe, non eran perfectos, e sempre quedaba algunha que outra punta atascada. E é que a calidade do lapis en cuestión e non pasarse de “afiada” era básico. Logo, sempre podías perfeccionar a punta contra o lateral rugoso do “afila”. Aí poderían facerse tratados de puntas....

Actualmente aínda perduran, os afilas xa se modernizaron máis, pero as puntas seguen quedando atascadas no seu interior. Os máis modernos, teñen “afilas” eléctricos, que se alonxan un anaco do artesanal traballo de quitarlle punta á pizarra contida no lapis. O precio da modernidade, xa se sabe...

Non sei, non sei cómo está hoxendía o panorama escolar no relativo a este asunto de “vital importancia” no seu momento, pero hai cousas que permanecerán na memoria dos que algún día fumos cativ@s. O lapis e todo o seu entorno –“afila” e papeleira incluidos-, é unha desas cousas. Longa vida. E co voso permiso, voulle quitar punta ó lapis nº2 que teño ó lado do escritorio...

© Julio Torres