** Un sueño interrumpido
SANXENXO. Julio Torres

A lo lejos la cercanía se mostraba entre sus manos. Segundos antes el silencio había hablado hasta quedarse afónico. De repente la luz entró en su habitáculo buscando el fin de la oscuridad. Lleno de pensamientos, reflexiones, recuerdos y esperanzas antagónicamente opuestas, suspiró lentamente antes de exclamar: ¡no puede ser! Confundida y aletargada, su cabeza no lo entendía. No había una explicación lógica para tales hechos. ¿Qué pasaba? ¿Por qué tanto peso? Incomprensible para ella decidió al fin despertarse para volver a la realidad y dejar, por fin, de soñar, pero también de sentir. Jamás lo había imaginado así. Su falta, la falta de sueño se había quedado dormida de tanto evocarla. En un acto de amarga generosidad lo recobraba abrazada al volante. Ya era tarde. El asfalto era su vecino y los pensamientos, reflexiones, recuerdos y esperanzas tristemente se habían desvanecido sin apenas darse cuenta. Triste final al sueño de la vida.
Julio Torres © 2011



