venres, 8 de abril de 2011

** Y la ganadora es...


PONTEVEDRA. O Moucho
Colaborador de A Lareira Máxica

El cine, denominada por algunos la octava maravilla del mundo, es una ventana al mundo, increible. En ella se han recreado las mas importantes obras de la la literatura y lo guiones mas increibles que nos han hecho reir, llorar, gritar o suspirar, incluso aprender algo de historia. Hay historias sobre hechos historicos, personajes que han existido o aun viven, historias que nos hacen inquietar nuestras mentes, que nos llevan a lugares lejanos, imaginarios o a sitios que todavia no hemos llegado.

Desgraciadamente, tambien se ha utilizado con fines ideologicos o propagandisticos. Pero dentro del cine trabajan gran cantidad de gente: directores, productores, actores, tecnicos en maquillaje, vestuario, empresas de casting,… En fin. Todo un mundo de personas que hacen lo que denominados la magia del cine. Por eso, para dar un premio a todas estas personas, o equipos de trabajadores, se han creado en multitud de paises premios que reconozcan el esfuerzo y la creatividad que tanto nos entretiene. Hay quien dice que lo mas importante es la dirección. Otros que la interpretación. Para otros lo mas importante es el guión. Yo no voy a entrar en lo que es mas importante a la hora de hacer cine. Me centraré hoy en los premios que valoran a actores y actrices. En el comienzo, para poder ser un actor o actriz, tenias que tener una cultura o cualidades especificas para poder acceder a los papeles mas importantes. Tenian que saber, no solo interpretar, sino tambien, bailar, cantar, enganchar con la gente,… Ahora ya no es tan necesario encontrar a gente tan polivalente. Incluso tenemos actores que no son actores, es decir, gente que ni siquiera ha hecho un curso de interpretación y que salen en la gran pantalla por ser simplemente famoso/a. Aquí en España, tenemos el caso de la saga de Torrente, que a pesar de no tener apenas actores es capaz de lograr grandes taquillas que rompen los esquemas de los directores y productores mas esforzados y que supongo que les saca de quicio a alguno de ellos. Pero aun hay actores que nos hacen sonreir, llorar o nos aterran con sus interpretaciones independientemente de si la pelicula es buena o mala. Por eso es importante premiar a esta gente.

Por otro lado, en el cine ha crecido enormemente la tecnología que permite recrear las escenas mas increibles que vemos en las películas. Ultimamente, los usos de los ordenadores han ayudado mucho en este camino. Nuevos escenarios que no se pueden elaborar con decorados ya sea por lo complicado de la operación o el coste que conlleva. Incluso ya se han hecho películas en donde no hay actores, sino que hay personajes creados por ordenador que poseen un parecido increiblemente físico a las personas reales. Ultimamente, está muy de moda el uso del photoshop. Y ahí quiero llegar, con motivo de la ultima gala de los Oscar donde se le ha dado el premio como mejor actriz a Natalie Portman. El papel que desarrolla en la película, requiere un trabajo muy dedicado y dificil para dar vida a una bailarína de ballet. Para solucionar que la actriz no da la talla para el papel, se ha recurrido al photoshop.

Practicamente en todas las escenas en las que aparece o bailando o ensayando, es decir, lo que mas se podria valorar en la interpretación del papel. Sustituyendola en todas las escenas, han colocado a una excelente bailarina. Despues los expertos informaticos, magistralmente, han recortado al detalle el rostro de la bailarina y en su lugar han insertado el rostro de la actriz. El trabajo les ha salido impecable, pero ¿en que lugar queda la actriz? Realmente no sale en las escenas importante. Solo su rostro. ¿Es por eso que Natalie Portman, merece un oscar a la mejor interpretación femenina, cuando realmente no es ella quien ejecuta las escenas? Personalmente creo que NO. Atrás quedan en mi memoria las películas en las que son los actores los que realmente trabajan en sus papeles, como los famosos Fred Astaire o Ginger Rogers, o mas recientemente el joven Jamie Bell, con su papel en la película Billy Elliot, por poner algunos ejemplos. Estos hechos solo hacen degradar la calidad de los premios cinematográficos que se dan y en vez de premiar el esfuerzo se premia la picaresca y habilidad de unos cuantos informaticos. Realmente es un desprecio al resto de los actores que participan en los festivales de cine. A lo menos es lo que yo pienso.

venres, 1 de abril de 2011

** A mal chamada liberdade de expresión dos "mass media"


SANXENXO. Julio Torres



Non descubro nada novo cando digo que, por desgracia, poderoso caballero es don dinero. Informacións coma ésta, na que se informa por Galicia Confidencial da destitución do director de Xornal de Galicia, así o parecen confirmar (desta noticia so sei o que aparece publicado neste enlace e en Público). Namentres os xornais estean subvencionados polo goberno de turno pouco se pode facer. E coidado: unha cousa son os xornalistas e outra ben distinta os que mandan por riba e que fan e desfán según lle conveña.

Os que somos ou fumos xornalistas xa sabemos que o empregado de turno, non sempre está dacordo coa ideoloxía do xornal de turno, pero ten que facer o seu traballo o mellor que pode e lle deixan. Moitas veces un simple titular non gusta ó xefe e éste órdenache e diche "dalle unha volta" porque o que nel di non é afín ós intereses económicos e/ou ideolóxicos do xornal e, por conseguinte, tenta favorecer a un partido político en detrimento doutros.

Isto sábeno moi ben os empregados de calquera xornal (ou noutro medio de comunicacón) que, a pesar de que traballen nel, non teñen porqué estar dacordo coa súa ideloloxía. Outras veces o medio de comunicación vóltase camaleónico e cambia de color segundo a ocasión que diría a canción...

Os partidos políticos non se quedan atrás e contribúen a desprestixiarse máis. E, por extensión, a política convértese en simple demagoxía, hipocresía e cinismo, moi vencellada á amnesia selectiva e parcial. Patético. A poboación que non pertence a ningunha secta e non cre vehemente o que di o líder desa secta a pés puntillas, o que fai é cada vez máis alonxarse da política. E fan ben. Cando un político ten a conciencia tranquila deberíalle dar igual o que opinen ou deixen de opinar os xornais e preocuparse máis pola poboación que por sí mesmos e os medios de comunicación. Din que a honestidade se leva mal coa política. E polo xeral, tamén o creo. Evidentemente, hai de todo, pero unha número bastante significativo de políticos non fai máis que corroborar esta tese. Ou iso pensa moita xente que acostuma a dicir que os políticos honestos vanse ás primeiras de cambio. Aínda que sexa unha evidente xeralización, pode que sexa verdade e leven razón.

En pleno século XXI a liberdade de expresión é unha liberdade máis que relativa para os xornalistas que teñen que "achantar" ou senón, arríscanse a ser despedidos ou a non renovarlle os seus contratos, bastantes en precario. Moi triste, moito, pero é a pura realidade na que se ven os xornalistas. E non ten visos de cambiar.

luns, 21 de marzo de 2011

** Qué rabia da cando....!!! Dependentas listillas


TEO. MARIAM
Colaboradora de A Lareira Máxica

Qué rabia me dan las dependientas que van de listillas, y mucha más rabia me dan cuando se trata de una vendedora de gafas. He tenido la mala suerte de cruzarme con una inepta y ya está. Tenía pensado escribir este “Qué rabia...” en caliente porque, seguramente, me hubiese salido más inspirado pero cuando llegué a casa ayer teníamos visita y ya se sabe. Bueno, al tema, el sábado pasado fui a comprarme unas gafas de sol graduadas porque el síndrome del ojo seco que llevo sufriendo estos últimos meses me impide pensar en la posibilidad de volver a usar lentillas, por lo menos, por ahora.

Primero me pasé por la óptica de Gerardo, buenísimo profesional, aunque su óptica es cara, no sé si por la solera que tiene o por sus buenos trabajos. Como soy miope tienen que ponerme un cristal reducido. Gerardo echó cuentas y me dio un precio de 800 euros, con el cristal más reducido de todos y un montura fashion de no se que marca. Casi me caigo de la silla, la verdad. No tenía pensado gastarme más de 600 euros en las puñeteras gafas de sol graduadas. Le comento que me parece un poco excesivo y que haga el favor de mirarme otra opción. Dicho y hecho, el segundo presupuesto ya se queda en los 600 euros. Le digo que me lo tengo que pensar y me voy.

Y no fue excusa, tenía pensado pensármelo y el lunes ir por allí a hacer el encargo. En el trayecto de vuelta me encontré con otra óptica y entré a curiosear. Le pedí a la dependienta, todavía no sabía que era una inepta, un presupuesto para los cristales megareducidos y me dijo salían en 500 euros. Eché mentalmente cuentas y como la montura fashion que me recomendó Gerardo debia andar por los 200, llegué a la conclusión de que su óptica era cara, 100 euros más cara.

Esta conclusión me hizo dar otro paso más y pedir presupuesto para la segunda opción de cristales. Sorpresa de nuevo, me volvía a ahorrar otros 100 euros. Hasta aquí todo bien, ahora empieza la “fiesta”. Gerardo me eligió unas monturas divinas porque tiene un don para ver a una persona y saber que gafas le van bien, no sólo a su cara sino también a su graduación.

La inepta no. La inepta se empeñó en que tenía que elegir unas gafas de sol auténticas y que luego me cambiaban los cristales. Yo le sugerí si no sería mejor elegir unas de las gafas “normales” porque el abanico de posibilidades es mucho más amplio. Ella que no, erre que erre. Bueno, como en el aire flotaban los 100 euros famosos, la dejé hacer. Primer error, nunca dejes que un inepto tome el control. Voy probando y encuentro unas gafas que me gustan aunque me parecen demasiado grandes para un cristal graduado y así se lo hago saber a la inepta. Llega la hora de decidir sobre el cristal y la inepta me cuenta que es más la diferencia de precio que la diferencia de espesores entre una lente y otra, vaya, que me van a quedar bien. Segundo error, de 469 euros a 579 euros, hay 110 euros de diferencia, si alguien los paga es porque el resultado final no puede ser el mismo.

Ayer, a las 16:00 horas, fui a recoger mis nuevas gafas de sol y eran ¡un espanto!. Total, que tuve que escoger otra montura más pequeña y tuvieron que volver a tallar los cristales. ¡Madre mía, no sé como sigo viva! La inepta casi me fulmina con la mirada cuando le dije que las gafas me parecían espantosas. La inepta todavía se puso más cabreada cuando vió que yo no tenía la más mínima intención de traérme el espanto aquel a casa. Es que los carnavales ya han pasado y 469 euros son 78.000 pesetas de las de antes y yo, cuando me gasto ese dinero en unas gafas de sol, además de ver, quiero un resultado mínimamente estético. Además, fue ella misma la que me dijo que la diferencia de espesores no era para tanto y que todo iba a quedar perfectamente disimulado en la montura de pasta. Vamos, que me sentí engañada. Porque si el resultado es muy diferente se dice claramente y ya está. Sin más vueltas.

¡Tanto trabajo da ser claros! ¡Tanto trabajo da volver a tallar los cristales!

Bueno, al final escogí otra montura, tuve que pagar la diferencia de precio con respecto a la montura que había elegido en primer lugar, 20 euros, y mejoró un poco la cosa. Conclusión, me salió la broma en 489 euros. La inepta estaba tan cabreada que ni siquiera me regaló la bayetita para limpiar las gafas.

Y colorín colorado, este “qué rabia...” se ha acabado. La tarde de ayer fue larga y dio para más. De las 16:15 a las 18:00, hora que me indicó la inepta para recoger la segunda versión de mis nuevas gafas de sol tuve que hacer tiempo y como el rifi-rafe con ella me había dejado muy mal cuerpo no sé me ocurrió otra cosa mejor que una visita a la Catedral, por eso del olor a incienso y la recuperación de la paz interior. Nuevo “qué rabia de la tarde”: “Qué rabia me da que me fastidíen los momentos de paz”. Este promete, de veras. Próximamente.

** A Frase Máxica....de benvida


"En el corazón de todos los inviernos vive una primavera palpitante y detrás de cada noche viene una aurora sonriente"


Khalil Gibran