** A felicidade según Rojas Marcos
A pesar de la obsesión por alcanzar la felicidad que albergamos los seres humanos desde que nacemos, la realidad es que todos venimos al mundo con una predisposición bastante fija e inalterable para sentirnos dichosos. Quizá, por esto, nuestro nivel general de satisfacción o de alegría se mantiene relativamente constante a lo largo de la vida.
Es cierto que casi todos experimentamos altibajos en el día a día. Pero también es verdad que tanto los efectos gratificantes de las recompensas como los desconsuelos que nos producen las adversidades son sorprendentemente pasajeros.
¿Qué podemos hacer para aumentar nuestra predisposición a la felicidad? La receta, en mi opinión, es adoptar una dieta regular de placeres y deleites simples: una compañía agradable, una comida sabrosa, una lectura interesante, un paseo por el parque, un espectáculo entretenido, una música grata, una charla amena o una risa a pierna suelta. A la larga, estos gustos nos mantienen más contentos que cualquier logro impresionante que nos da un impulso temporal. En palabras del poeta libanés Gibran Jalil Gibran, «en el rocío de las cosas pequeñas, el corazón encuentra su alborada y se refresca».
Fragmento do libro de Luis Rojas Marcos: La felicidad ni se compra ni se vende
ENVIADO POR: Mariam
Colaboradora de A Lareira Máxica






