** A Frase Máxica...Guillermo Pardo: O SALARIO
"Nen sequera o salario é xa unha bolsa de sal, senón o precio do noso tempo"
Guillermo Pardo e xornalista, amais de editor do blog Migramundo
SAN XENXO . Julio Torres (Artigo adicado a tódol@s compañeir@s de promoción de Traballo Social) 14 anos quedaron no saco dos olvidos...
"Nen sequera o salario é xa unha bolsa de sal, senón o precio do noso tempo"
Posted by Julio Torres 2 comentarios feitos. Deixa o teu!!!!!
CATEGORÍAS frases máxicas
Incrible pero certo. O prestixioso programa CQC "Caiga quien Caiga" de Arxentina (que foi o primeiro en aparecer, logo exportouse a outros países entre os que figura España) burlouse recentemente da cegueira do cantante español Serafín Zubiri. INAUDITO.
Tal burla non pode senón deixar en evidencia e mal parados ós seus burladores. E di moi pouco deles como persoas. MAIS BAIXO NON SE PODE CAER.
Quizás habería que lembrarlle a estes burladores insensibles as dificultades que entrana ser cego. E de paso, lembrarlle que, a pesar diso, a coraxe de ferro e a gran vontade de Serafín levouno a escalar algunha montaña, a bailar ou cantar. De feito, representou a España dúas veces no Festival de Eurovisión.
INSISTO: Quixera ver ós que se burlan de Serafín, a ver se logo se burlarían. Vamos, o primeiro que debería facer a productora (¿Cuatro Bocas? creo que se chama así)sería despedir a estes burladores (presentadores, guionistas ou tod@s os que participaron desta burla inhumana) ESTUPIDOS, INSENSIBLES E MALEDUCADOS, POR NON POÑER CALIFICATIVOS PEROES....A ESTES SUXEITOS, cunha boca que fai por catro, O CALIFICATIVO DE PERSOAS VAILLES GRANDE....
Menos mal que a versión española de CQC non copiou este mal estilo do programa-raíz arxentino. So faltaría....
No seguinte vídeo explícase a situación e Serafín Zubiri aporta a súa opinión.
Posted by Julio Torres 3 comentarios feitos. Deixa o teu!!!!!
CATEGORÍAS actualidade , Medios de Comunicación , música , opinión
Posted by Julio Torres 0 comentarios feitos. Deixa o teu!!!!!
CATEGORÍAS frases máxicas
“El verdadero valor del anillo”
Un joven concurrió a un sabio en busca de ayuda.
- Vengo, maestro, porque me siento tan poca cosa que no tengo fuerzas para hacer nada. Me dicen que no sirvo, que no hago nada bien, que soy torpe y bastante tonto. ¿Cómo puedo mejorar maestro?. ¿Qué puedo hacer para que me valoren más?
El maestro, sin mirarlo, le dijo:
- ¡Cuánto lo siento muchacho, no puedo ayudarte, debo resolver primero mis propios problemas. Quizás después... Si quisieras ayudarme tú a mí, yo podría resolver este tema con más rapidez y después tal vez te pueda ayudar.
- E... encantado, maestro -titubeó el joven pero sintió que otra vez era desvalorizado y sus necesidades postergadas-.
- Bien -asintió el maestro-. Se quitó un anillo que llevaba en el dedo pequeño de la mano izquierda y dándoselo al muchacho agregó: Toma el caballo que está allí afuera y cabalga hasta el mercado. Debo vender este anillo para pagar una deuda. Es necesario que obtengas por él la mayor suma posible, pero no aceptes menos de una moneda de oro. Vete y regresa con esa moneda lo más rápido que puedas.
El joven tomó el anillo y partió. Apenas llegó, empezó a ofrecer el anillo a los mercaderes. Estos lo miraban con algún interés hasta que el joven decía lo que pretendía por el anillo. Cuando el joven mencionaba la moneda de oro, algunos reían, otros le daban vuelta la cara y sólo un viejito fue tan amable como para tomarse la molestia de explicarle que una moneda de oro era muy valiosa para entregarla a cambio de un anillo.
En afán de ayudar, alguien le ofreció una moneda de plata y un cacharro de cobre, pero el joven tenía instrucciones de no aceptar menos de una moneda de oro, así que rechazó la oferta.
Después de ofrecer su joya a toda persona que se cruzaba en el mercado -más de cien personas- y abatido por su fracaso, montó su caballo y regresó.
¡Cuánto hubiese deseado el joven tener él mismo esa moneda de oro! Podría habérsela entregado al maestro para liberarlo de su preocupación y recibir entonces su consejo y su ayuda.
- Maestro -dijo- lo siento, no es posible conseguir lo que me pediste. Quizás pudiera conseguir 2 ó 3 monedas de plata, pero no creo que yo pueda engañar a nadie respecto del verdadero valor del anillo.
- ¡Qué importante lo que dijiste, joven amigo! -contestó sonriente el maestro-. Debemos saber primero el verdadero valor del anillo. Vuelve a montar y vete al joyero. ¿Quién mejor que él para saberlo?. Dile que quisieras vender el anillo y pregúntale cuánto da por él. Pero no importa lo que ofrezca, no se lo vendas. Vuelve aquí con mi anillo.
El joven volvió a cabalgar. El joyero examinó el anillo a la luz del candil, lo miró con su lupa, lo pesó y luego le dijo:
- Dile al maestro, muchacho, que si lo quiere vender ya, no puedo darle más que 58 monedas de oro por su anillo.
- ¿¿¿¿58 monedas???? -exclamó el joven-.
- Sí, -replicó el joyero-. Yo sé que con tiempo podríamos obtener por él cerca de 70 monedas, pero no sé... Si la venta es urgente...
El joven corrió emocionado a casa del maestro a contarle lo sucedido.
- Siéntate -dijo el maestro después de escucharlo-. Tú eres como este anillo: una joya única y valiosa. Y como tal, sólo puede evaluarte verdaderamente un experto. ¿Qué haces por la vida pretendiendo que cualquiera descubra tu verdadero valor?
Y diciendo esto, volvió a ponerse el anillo en el dedo pequeño de su mano izquierda.
Posted by Julio Torres 2 comentarios feitos. Deixa o teu!!!!!
CATEGORÍAS colaboracións mariaM , O Recuncho Literario