lunes, 21 de marzo de 2011

** Qué rabia da cando....!!! Dependentas listillas


TEO. MARIAM
Colaborada de A Lareira Máxica

Qué rabia me dan las dependientas que van de listillas, y mucha más rabia me dan cuando se trata de una vendedora de gafas. He tenido la mala suerte de cruzarme con una inepta y ya está. Tenía pensado escribir este “Qué rabia...” en caliente porque, seguramente, me hubiese salido más inspirado pero cuando llegué a casa ayer teníamos visita y ya se sabe. Bueno, al tema, el sábado pasado fui a comprarme unas gafas de sol graduadas porque el síndrome del ojo seco que llevo sufriendo estos últimos meses me impide pensar en la posibilidad de volver a usar lentillas, por lo menos, por ahora.

Primero me pasé por la óptica de Gerardo, buenísimo profesional, aunque su óptica es cara, no sé si por la solera que tiene o por sus buenos trabajos. Como soy miope tienen que ponerme un cristal reducido. Gerardo echó cuentas y me dio un precio de 800 euros, con el cristal más reducido de todos y un montura fashion de no se que marca. Casi me caigo de la silla, la verdad. No tenía pensado gastarme más de 600 euros en las puñeteras gafas de sol graduadas. Le comento que me parece un poco excesivo y que haga el favor de mirarme otra opción. Dicho y hecho, el segundo presupuesto ya se queda en los 600 euros. Le digo que me lo tengo que pensar y me voy.

Y no fue excusa, tenía pensado pensármelo y el lunes ir por allí a hacer el encargo. En el trayecto de vuelta me encontré con otra óptica y entré a curiosear. Le pedí a la dependienta, todavía no sabía que era una inepta, un presupuesto para los cristales megareducidos y me dijo salían en 500 euros. Eché mentalmente cuentas y como la montura fashion que me recomendó Gerardo debia andar por los 200, llegué a la conclusión de que su óptica era cara, 100 euros más cara.

Esta conclusión me hizo dar otro paso más y pedir presupuesto para la segunda opción de cristales. Sorpresa de nuevo, me volvía a ahorrar otros 100 euros. Hasta aquí todo bien, ahora empieza la “fiesta”. Gerardo me eligió unas monturas divinas porque tiene un don para ver a una persona y saber que gafas le van bien, no sólo a su cara sino también a su graduación.

La inepta no. La inepta se empeñó en que tenía que elegir unas gafas de sol auténticas y que luego me cambiaban los cristales. Yo le sugerí si no sería mejor elegir unas de las gafas “normales” porque el abanico de posibilidades es mucho más amplio. Ella que no, erre que erre. Bueno, como en el aire flotaban los 100 euros famosos, la dejé hacer. Primer error, nunca dejes que un inepto tome el control. Voy probando y encuentro unas gafas que me gustan aunque me parecen demasiado grandes para un cristal graduado y así se lo hago saber a la inepta. Llega la hora de decidir sobre el cristal y la inepta me cuenta que es más la diferencia de precio que la diferencia de espesores entre una lente y otra, vaya, que me van a quedar bien. Segundo error, de 469 euros a 579 euros, hay 110 euros de diferencia, si alguien los paga es porque el resultado final no puede ser el mismo.

Ayer, a las 16:00 horas, fui a recoger mis nuevas gafas de sol y eran ¡un espanto!. Total, que tuve que escoger otra montura más pequeña y tuvieron que volver a tallar los cristales. ¡Madre mía, no sé como sigo viva! La inepta casi me fulmina con la mirada cuando le dije que las gafas me parecían espantosas. La inepta todavía se puso más cabreada cuando vió que yo no tenía la más mínima intención de traérme el espanto aquel a casa. Es que los carnavales ya han pasado y 469 euros son 78.000 pesetas de las de antes y yo, cuando me gasto ese dinero en unas gafas de sol, además de ver, quiero un resultado mínimamente estético. Además, fue ella misma la que me dijo que la diferencia de espesores no era para tanto y que todo iba a quedar perfectamente disimulado en la montura de pasta. Vamos, que me sentí engañada. Porque si el resultado es muy diferente se dice claramente y ya está. Sin más vueltas.

¡Tanto trabajo da ser claros! ¡Tanto trabajo da volver a tallar los cristales!

Bueno, al final escogí otra montura, tuve que pagar la diferencia de precio con respecto a la montura que había elegido en primer lugar, 20 euros, y mejoró un poco la cosa. Conclusión, me salió la broma en 489 euros. La inepta estaba tan cabreada que ni siquiera me regaló la bayetita para limpiar las gafas.

Y colorín colorado, este “qué rabia...” se ha acabado. La tarde de ayer fue larga y dio para más. De las 16:15 a las 18:00, hora que me indicó la inepta para recoger la segunda versión de mis nuevas gafas de sol tuve que hacer tiempo y como el rifi-rafe con ella me había dejado muy mal cuerpo no sé me ocurrió otra cosa mejor que una visita a la Catedral, por eso del olor a incienso y la recuperación de la paz interior. Nuevo “qué rabia de la tarde”: “Qué rabia me da que me fastidíen los momentos de paz”. Este promete, de veras. Próximamente.

8 comentarios feitos. Deixa o teu!!!!! :

Julio Torres dijo...

Vou ser moi breve: ESTOU ABSOLUTAMENTE DACORDO CONTIGO. E que hai cada dependiente/ta que se cre o ombligo do mundo...

Botábase de menos un artigo como éste para decir verdades como puños. Gracias polo artigo!!!

Mariam dijo...

Última hora: el estuche de las gafas Vogue que me traje a casa ya se ha roto. Me explico: es uno de esos estuches rígidos y la parte interior se ha despegado de la parte exterior. Una auténtica "cutrada". Comentario de mi madre: "pero compraste las gafas en el todo a cien o qué". No exactamente, pero casi. El estuche dentro trae la siguente leyenda: "Case made in China". La montura también habla Chino,por supuesto, que por algo es su lengua materna. Total que Vogue también la habrá fabricado en China por 4 euros y aquí, en la rica Europa la venden a 115 euros. A mí me costó 99 euros porque al ser montura "de temporada" tenía descuento. Mañana cuando me vea la inepta en la óptica con el estuche roto... Espero que me lo cambien por uno diferente y de paso, que me regalen la bayetita. ¡Qué asco de mundo! Y todo esto, en un establecimiento "serio". Aviso: en Sanxenxo también tienen tienda. No digo la calle, por ahora, que como mañana no me den un estuche nuevo y resistente, ¡no respondo!

Julio Torres dijo...

Máis che val a pena que non me digas que óptica foi, aínda que creo que dita queda nestas líenas que acabo de escribir ¿non?.

Totalmente contigo no que dis. Iso debe ser, a plusvalía que diría Karl Marx.


Saúdos máxicos rumbo Teo.
Carpe Diem (e con este tempo nunca mellor dito)

Maria dijo...

Carajo pa Mariam. Se é que este blog da moito de si. Si señor, con un par Mariam, que carajo.
Fíxome especialmente gracia este artigo polo exhaustivo que é. E e que, para alguen que non sepa de que vai o tema, pode soar un pouco "rollo", pero se si sabes de problemas ópticos e do que supon gastarse un pastón en gafas e sobre todo cristais, e te metes un pouco no papel ......... Pois iso, que o resultado .........
En fin, que coma sempre ando con presas e non debo extenderme, pero que si, que nesta vida ata o máis mínimo detalle é importante.
Por se che sirve de algo Mariam, a marca Vogue en cuestión de gafas é unha das mellores. MOito mellores que as merda de D&G e compañía que se escaman e perden o brillo e o esmalte a primeira de cambio. Que cho digo eu.
Xa farei un comentario a altura deste artigo en canto teña un pouco máis de tempo.
De todos modos (ai que ver como me lio), eu pensaba que isto das gafas era caro si, pero ata agora ainda nunca tivera que gastar 800 eurillos de nda nun par de gafas, e menos nunhas de sol.
Je je, que gracia porque todo eso que dis do tipo de montura adecuada para alguén miope mira que non me deu a min de que falar no seu momento. Os meus amigos que si ven ben, non entenden que non se poda ser miope e chic con según que tipo de modelos de gafas.
En fin. Pobriños ignorantes, je je.

Mariam dijo...

Gracias María, polo menos alguén se identifica conmigo. Pois si, os cristales máis reducidos, un orgánico 1.76 de Indo ou un 1.9 en mineral, considéranse lentes de alta gama e teñen un precio desorbitado. Por suposto, existen opcións máis económicas e bastante pasables. ¿Cal é o meu problema? Que eu, dos 15 anos ós 33, usei lentillas habitualmente, sen maiores problemas ata que un día empecei a ter problemas de sequedade. Xa mo dicho miña nai o outro día, "pero neniña si a ti o que che pasa é que non che gustan as gafas graduadas aínda que che viñeran cun diamante incrustado en cada patilla". Tamén é certo, as gafas de sol graduadas non se poden comparar coas outras gafas de sol "normales" que teño.
Onte fun curiosear a tres ópticas e existen diferencias de precio bastante considerables, no mesmo cristal, de un sitio a outro. Como todo nesta vida hai que buscar, comparar e elexir o máis axeitado.
¡Saúdos María!

Mariam dijo...

Pois aquí estou co último capítulo desta aburrida historia. Xa me enterei do "truquillo" dos prezos desorbitados. A clave está en que para certas graduacións e en certos índices de reducción, as empresas fan cristales "en serie", por dicilo dalgunha maneira. En Indo, chámanse Indopack. Logo, se queres facer algo exclusivo, por exemplo unha megareducción, ou unhas gafas de sol graduadas con cristal reducido, fanchas expresamente para ti. En Indo, chámase Laboratorio. O outro día, fun pedir presuposto para unhas gafas normales, sin ser de sol, e pedíronme 260 euros, montura incluida, con cristal orgánico con reducción 1.7.
Menos mal, este prezo xa me pareceu máis razoable. Ás gafas de sol graduadas estoulle collendo un asco...
Por certo, Maria, as gafas D&G serán unha merda pero hainas moi bonitas. Con todo, tomo nota do consello.

María dijo...

260 xa me parece tamén a min un prezo máis axeitado. Caras aínda, pero para os que estamos acostumados ó asunto xa soa a mais normal.
As D&G, bonitas serán, haberá de todo como en botica. As miñas sairon malas. Moi malas. Pero de novo, haberá de todo. As miñas eran tan bonitas que de tan bonitas sairon moi delicadas, e así lles vai. Agora mesmo teño 4 pares ó mesmo uso. As D&G foron as últimas que merquei, e como ves, as primeiras en jorobarse. As outrs están os 3 pares intactos. E estas xa lles saltou o esmalte por encima dos dous cristais. Empezou primeiro un, e en menos dun mes xa estaba o outro igual.
Así que ... xa ves Mariam.

Mariam dijo...

Quizais xeneralicei con respecto ás gafas D&G. Explícome, o outro día, cando fun pedir presuposto para as gafas normales, ensinaronme varios modelos D&G e, non sei si foi casualidade ou é o habitual nesta marca, que me pareceron das máis bonitas. Hoxe posiblemente remate a compra. O outro día só pedín presuposto. Tamén vou cambiar o modelo de montura que teño elexido, non me acaba de convencer, e que combinan pasta negra con transparente é teño medo que a parte transparente se poña amarillenta así que lle dea un pouco o sol. Os plásticos transparentes xa se sabe, son un pouco impredecibles. É unha mágoa que non poida poñer unha foto no comentario. Das D&G vou pasar, ó mellor moito deseño e de calidade...¡daquela maneira!