domingo, 28 de marzo de 2010

** O don da felicidade

En todos los tiempos, en todas las culturas ha sido constante el anhelo del ser humano por alcanzar la felicidad. Todos aspiramos a la felicidad y la buscamos de mil maneras. ¿Lograremos encontrarla?

Buscamos la felicidad en los bienes externos, en las riquezas, y el consumismo es la forma actual del bien máximo. Pero la figura del "consumidor satisfecho" es ilusoria: el consumidor nunca está satisfecho, es insaciable y, por tanto, no feliz. Podemos buscar la felicidad en el triunfo, en la fama, en los honores. Pero ¿no es todo eso sino pura vanidad, en definitiva nada o casi nada? Otro modo de búsqueda de la felicidad es la autocomplacencia: así, el goce del propio placer, el deseo de perfección o la práctica de la virtud. Aspiramos a la felicidad, pero aspirar no es lo mismo que "buscar" y, todavía menos, que "conquistar", ni fuera ni dentro de nosotros mismos. La felicidad es un don, el don de la paz interior, espiritual, de la conciliación o reconciliación con todo y con todos y, para empezar y terminar, con nosotros mismos.

Para recibir el don de la felicidad el talante más adecuado es, pues, el desprendimiento: no estar prendido a nada, desprenderse de todo. La felicidad, como el pájaro libre, no está nunca en mano, sino siempre volando. Pero tal vez, con suerte y quietud por nuestra parte, se pose, por unos instantes, sobre nuestra cabeza. (...)


Fragmento do libo: El don de la felicidad , do escritor José Luis López Aranguren



TEXTO REMITIDO POR: Mariam
Colaboradora

2 comentarios feitos. Deixa o teu!!!!! :

O Moucho dijo...

No estoy de acuerdo en que aspirar no sea lo mismo que buscar. Yo aspiro a mejorar mi vida personal, ya que estoy cansado de estar solo. Y por lo tanto lo intento, con prudencia, eso si.Intento buscar formulas que me permitan mejorar. Aspiro y por lo tanto busco. No tiene sentido aspirar y no hacer nada. No me parece lógico.

sonia dijo...

Coincido que la felicidad no está en el tener, en el poseer, es una ilusión falsa.
Estoy de acuerdo totalmente con el escritor, la felicidad está en nuestro interior, en tener paz interior, en ser verdaderamente libre, sin ataduras (quiero decir, sin sentir que lo que estás haciendo te ata, sino que lo haces porque estás a gusto y lo deseas con toda consecuencia). Darlo todo a cambio de nada, sin pedir o esperar que te den algo.
Pero bueno, supongo que esperar una felicidad perfecta, es un imposible. Creo que cada segundo de disfruto, de paz interior, de entrega desinteresada es felicidad.
En nuestras vidas supongo que hay que disfrutar o aprovechar esos segundos que van sucediendo y te permiten deleitarte y sonreir felizmente.
La vida es un don y hay que disfrutarlo.
Bueno, pues vamos a intentar ponernos a ellos y disfrutar. Carpe diem