lunes, 22 de enero de 2007

** Cando cantar é facer poesía con letra é música

Hai cancións que son, sinxelamente, unha poesía cantada e que detrás dunha espléndida música coexiste unha letra aínda moito mellor. ¿Por qué? Porque está chea de moitos sentimentos. Xa ten uns 7 ou 8 anos pero por ela non pasa o tempo. E estando escoitando este tema musical hoxe decateirme que fala do mes de xaneiro. E como en xaneiro estamos pois non se diga máis. Ademais, sempre serve para lembrar eses momentos especiais vividos....




¿E vos non tedes cancións que vos encantan pola música e pola letra? Animádevos a comentar as vosas. Se non queredes pór o voso nome por vergoña, pode cando menos un seudónimo inventado.....

1 comentarios feitos. Deixa o teu!!!!! :

Mariam dijo...

"Quién llenará de primaveras este enero,
y bajará la luna para que juguemos?" ¡Qué preciosidade! Esta canción non pasará de moda nunca, gústame moito.
¿Vergoña? Caramba, non sabía eu que comentar unha das nosas cancións preferidas sea para sentir vergoña. Bueno, si dicimos a de "Toa...toa..." de Jesulín, sí,é para sentir vergoña. Non creo que a nadie se lle ocorra,ó mellor a "Campa" sí o faría... Creo que me estou liando. Eu só quero dicir que unha das miñas cancións favoritas é "Contigo" de Joaquín Sabina, toda unha declaración de intencións.


Contigo

Yo no quiero un amor civilizado,
con recibos y escena del sofá;
yo no quiero que viajes al pasado
y vuelvas del mercado
con ganas de llorar.
Yo no quiero vecínas con pucheros;
yo no quiero sembrar ni compartir;
yo no quiero catorce de febrero
ni cumpleaños feliz.
Yo no quiero cargar con tus maletas;
yo no quiero que elijas mi champú;
yo no quiero mudarme de planeta,
cortarme la coleta,
brindar a tu salud.
Yo no quiero domingos por la tarde;
yo no quiero columpio en el jardin;
lo que yo quiero, corazón cobarde,
es que mueras por mí.
Y morirme contigo si te matas
y matarme contigo si te mueres
porque el amor cuando no muere mata
porque amores que matan nunca mueren.
Yo no quiero juntar para mañana,
no me pidas llegar a fin de mes;
yo no quiero comerme una manzana
dos veces por semana
sin ganas de comer.
Yo no quiero calor de invernadero;
yo no quiero besar tu cicatriz;
yo no quiero París con aguacero
ni Venecia sin tí.
No me esperes a las doce en el juzgado;
no me digas "volvamos a empezar";
yo no quiero ni libre ni ocupado,
ni carne ni pecado,
ni orgullo ni piedad.
Yo no quiero saber por qué lo hiciste;
yo no quiero contigo ni sin ti;
lo que yo quiero, muchacha de ojos tristes,
es que mueras por mí.
Y morirme contigo si te matas
y matarme contigo si te mueres
porque el amor cuando no muere mata
porque amores que matan nunca mueren.